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Quién gana la mano

Gana quien forme la mejor jugada de cinco cartas con sus dos cartas y las cinco del centro. Si dos hacen la misma jugada, se compara carta por carta hasta la quinta. Si las cinco son iguales, el bote se parte. El palo no desempata nunca.

Abajo están los quince casos que se discuten en una partida de casa, cada uno resuelto en dos líneas. Si tienes prisa, el que buscas es casi seguro el primero.

Las tres reglas que resuelven casi todo

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    Solo cuentan cinco cartas

    Hay siete sobre la mesa entre las tuyas y las del centro, pero la jugada son cinco. La sexta y la séptima no existen para nada, ni para desempatar.

  2. 2

    Se compara de arriba abajo

    Primero, qué jugada es cada una: un color gana a una escalera, una escalera a un trío. Si las dos son la misma jugada, se mira la carta más alta de cada una, luego la siguiente, y así hasta la quinta.

  3. 3

    El palo no pinta nada

    No hay ningún palo por encima de otro y no hay ningún desempate que se resuelva mirando el palo. Si llegas al final y las cinco cartas son iguales, es empate y el bote se parte.

Los dos tenemos lo mismo, ¿gana el que lo tiene de picas? Índice

Los dos tenemos lo mismo, ¿gana el que lo tiene de picas?

No. El palo no desempata en ningún caso, y las picas no valen más que los tréboles. Esta es la discusión más frecuente de cualquier partida de casa y viene de otros juegos de cartas, donde sí hay un palo que manda. En el póker no lo hay: si las cinco cartas de los dos son iguales, el bote se reparte.

Los dos tenemos pareja de reyes

Gana quien acompañe con la carta más alta. La pareja son dos cartas, así que faltan tres para completar la jugada: se compara la más alta de esas tres, y si empatan, la siguiente, y si vuelven a empatar, la última. Esa carta que decide se llama kicker.

¿Qué es exactamente el kicker?

Es la carta que acompaña a tu jugada y decide el empate. Si tienes pareja de ochos con un as y el otro tiene pareja de ochos con un rey, ganas tú por el as. El kicker no forma parte de la pareja, pero sí de tus cinco cartas, y por eso cuenta.

Los dos tenemos doble pareja

Se compara primero la pareja más alta de cada uno. Si son la misma, se compara la segunda pareja. Y si las dos parejas coinciden, decide la quinta carta. Reyes y treses gana a reinas y jotas, porque los reyes están por encima de las reinas y ahí se acaba la comparación.

Los dos tenemos escalera

Gana la que termine más arriba. Una escalera es cinco cartas seguidas, así que basta con mirar la más alta de las cinco: del siete al jota gana al seis al diez. Si las dos escaleras acaban en la misma carta, son idénticas y el bote se parte.

Los dos tenemos color

Gana quien tenga la carta más alta dentro de su color, y si empatan se sigue con la segunda, la tercera y hasta la quinta. El palo del color no importa: un color de tréboles y uno de corazones se comparan solo por sus cartas.

Los dos tenemos full

Decide primero el trío. Un full son tres iguales más una pareja, así que se compara el trío de cada uno y solo si los dos tríos son de la misma carta se mira la pareja. Tres nueves con dos doses gana a tres ochos con dos ases.

Los dos tenemos trío

Gana el trío más alto. Si los dos tríos son de la misma carta, cosa que solo pasa cuando el trío está entero en el centro, se comparan las dos cartas que lo acompañan, primero la más alta y luego la otra.

La mejor jugada son las cinco del centro

Entonces la mesa juega sola y todos los que sigan en la mano tienen la misma jugada. El bote se reparte entre ellos a partes iguales. Pasa poco, pero pasa, y suele ser cuando el centro trae una escalera o un color completo que nadie mejora.

¿Estoy obligado a usar mis dos cartas?

No. Usas las cinco mejores de las siete que hay, vengan de donde vengan. Puedes ganar la mano usando una de las tuyas, o ninguna. Esto es propio del Texas Hold'em: en otras variantes sí hay obligación de usar un número fijo de cartas propias.

As, 2, 3, 4 y 5: ¿eso es escalera?

Sí, y es la escalera más baja que existe. Es el único momento del póker en que el as cuenta como carta pequeña. Lo que no vale es dar la vuelta: rey, as, 2, 3 y 4 no es nada. La escalera empieza en el as o acaba en el as, pero no lo atraviesa.

Empate de verdad: ¿cómo se parte el bote?

A partes iguales entre los que empatan. Si al dividirlo sobra una ficha suelta, se la queda quien esté sentado más cerca del botón por la izquierda. Es un acuerdo, no una regla del juego, pero es el que se usa en todas partes y evita la discusión.

Uno se quedó sin fichas antes del final

Solo puede ganar la parte del bote que estaba formada cuando puso su última ficha. Lo que los demás siguieron apostando después va a un montón aparte, y ese montón se lo lleva el mejor de los que sí lo pagaron. Es posible que un jugador gane el montón principal y otro el paralelo.

Se retiró y luego resultó que iba ganando

Da igual: quien se retira pierde la mano en ese momento y no vuelve a entrar. Sus cartas están fuera aunque fueran las mejores de la mesa, y no se enseñan. Por eso conviene mirar bien antes de tirar y no tirar por costumbre.

¿Quién enseña las cartas primero?

El último que apostó o subió en la ronda final. Si en esa última ronda nadie apostó y todos pasaron, empieza a enseñar el primero por la izquierda del botón. Quien vea que ha perdido puede no enseñar y tirar sus cartas, y entonces pierde la mano sin más.

Si esto lo estás mirando en mitad de una mano

Lo normal es que lo hayas buscado con cuatro personas esperando. Cuando acabe la partida, lo que quita esas dudas para siempre no es leerlas: es jugar unas cuantas manos donde alguien te vaya diciendo quién ganaba y por qué.

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